odrec.info - verde que te quiero verde



Poema 74

Cuando entro a un cuarto lleno de gente,
se me encoge el alma tanto tanto,
que me la guardo en el bolsillo,
del que saco al mismo tiempo una máscara,
casi tan grande como antes el alma,
y sabiendo que todos los demás han hecho lo mismo,
saludo y me integro...

¡Qué bonitas son las fiestas!