odrec.info - verde que te quiero verde



Poema 5

Consiga un punto cuadrado y azul, y proceda a estirarlo con el cuello por el lado menos corazón. Cuando deje de salirle agua cante un árbol de luz en mi bemol y aprecie como poco a poco sus uñas empezarán a enterrarse en ese violín que ha estado masajeándole el sueño.

Remueva ahora los grumos de sal que se han ido adhiriendo a sus culpas y avance hacia la circunferencia de la semilla que llora. No no no, así no se juega en martes de ceniza. Y después vuelva volando tristeza arriba a su casa de galletas de fuego.