odrec.info - verde que te quiero verde
| Cuento 4
Suele ocurrir, sobretodo en noches de invierno como estas, que el pasajero del autobús, después de una dura jornada, de entre 8 y 12 horas, dependiendo de la ley y lo ilegal de sus patrones, se queda dormido en su asiento, incómodo por diseño, con la cabeza rebotando en esa ventana sucia, que desde tiempos inmemorables reboza en grasa, grasa de otra cabeza que al igual que la del que ahora duerme, buscaba descanso. Sólo cuando los problemas de corrupción nacional dejan que el robo de los impuestos de este pobre diablo, se traduzcan en ese espasmo sónico tan particular que emiten los compensadores del autobús al no encontrar un trozo de camino que debería estar ahí, es que el esclavo a buenos términos se despierta. En la mayoría de los casos se le hace imposible en el primer medio minuto reconocer su posición actual, problema que un dispositivo GPS, fuera de su corto alcance monetario, solucionaría totalmente, pero al fin, su ensordecido cerebro reacciona, casi por instinto, obligando a su cuerpo a ejercer la reacción de moda para indicarle al chofer que necesitaba bajar hace cinco o seis estaciones, y así, en un desesperado intento, el individuo silbará, gritará o tirará de un cordel (a veces presionará un botón, pero la situación nacional limita semejante alarde de mecanismo a los buses de lujo), a lo que un buen chofer, grupo al que no pertenece el chofer actual, reaccionaría con un ejercicio de presión sobre el pedal del freno, ubicado normalmente a la izquierda del tablero de pedales. Pero en el desdichado día de este clase media-baja cuya identificación indica proviene de alguna provincia de la periferia, las cosas no pueden tomar bajo ninguna circunstancia un giro positivo, por lo que, el chofer, que más de una trabajadora de la calle negaría como hijo, incurre en el efecto contrario al indicado (entiéndase acelera), con la intención mal enfocada de evitar que la felicidad que no puede comprar, le salga gratis al pasajero de turno que ya de por sí tiene un mal día. |